Hay proyectos que no nacen con un plan definido. Comienzan con una pregunta, una curiosidad o una coincidencia que, con el tiempo, revela un camino mucho más amplio de lo que imaginábamos.
Así comenzó, hace ocho años, el recorrido de Hermanamientos Editora alrededor de las Córdobas del mundo.
Lo que en un principio fue una investigación sobre ciudades y territorios que compartían el nombre Córdoba terminó convirtiéndose en una colección de publicaciones, proyectos culturales y espacios de encuentro que permitieron descubrir una realidad tan singular como evidente: existen numerosas Córdobas distribuidas en distintos países, unidas por una historia y una identidad compartidas, pero sin una agenda común que las vincule.
Ese recorrido puede entenderse hoy en tres etapas.
Primera etapa: descubrir las Córdobas
En 2018 comenzó la investigación editorial con la publicación de la colección Las ciudades hermanas de Córdoba. A partir de entonces se sucedieron nuevos libros, investigaciones y proyectos que permitieron reconstruir el mapa de las distintas Córdobas de Iberoamérica y, más tarde, incorporar también a las Cordovas presentes en América, Asia y Norteamérica.
Cada publicación aportó una nueva pieza para comprender que detrás de un mismo nombre existían historias, identidades y realidades diversas, muchas veces desconocidas incluso entre ellas.
Segunda etapa: contar esa historia
La investigación dio paso a una etapa de difusión y construcción de conocimiento compartido.
Las publicaciones comenzaron a presentarse en distintos espacios académicos y culturales, desde el Congreso Internacional de la Lengua Española en Córdoba (Argentina) hasta universidades, ferias del libro y encuentros realizados en Argentina, España y México. También surgieron iniciativas como el concurso internacional y la publicación de la antología Las Córdobas del mundo, que reunieron voces de distintos territorios bajo una misma propuesta editorial.
Los libros dejaron de ser únicamente un producto editorial para convertirse en una herramienta capaz de acercar personas e instituciones que compartían un interés común por esa identidad territorial.
Tercera etapa: conectar las Córdobas
Con el tiempo apareció una nueva pregunta.
Si las distintas Córdobas ya habían sido investigadas y contadas, ¿por qué no comenzar a trabajar juntas?
Esa pregunta dio origen a una nueva etapa: transformar una coincidencia nominal en una oportunidad de cooperación internacional.
Así nació la Red Internacional de las Córdobas del Mundo, concebida como un espacio abierto para articular gobiernos, legislaturas, universidades, organizaciones, empresas y personas interesadas en desarrollar proyectos conjuntos en áreas como cultura, educación, turismo, investigación, comunicación, desarrollo territorial e intercambio de buenas prácticas.
El objetivo es simple y, al mismo tiempo, ambicioso: que las Córdobas del mundo dejen de compartir únicamente un nombre y comiencen a construir una agenda internacional de cooperación.
Un viaje que representa una nueva etapa
Con ese propósito desarrollé recientemente una agenda de trabajo en Bogotá y Córdoba (Colombia), donde presenté la Red Internacional de las Córdobas del Mundo y mantuve encuentros con representantes de distintos sectores institucionales, empresariales y periodísticos.
Más que una serie de reuniones, el viaje representó un paso natural dentro de un proceso iniciado hace ocho años.
Confirmó que existe interés en fortalecer vínculos entre territorios que comparten una identidad y que la cooperación puede construirse a partir del diálogo, el intercambio de experiencias y la voluntad de trabajar en proyectos comunes.
Lo que viene
Durante años, los libros fueron el puente para descubrir las distintas Córdobas del mundo. Hoy comienza una nueva etapa: construir una plataforma de cooperación que permita conectar personas, instituciones y territorios para impulsar iniciativas compartidas.
La Red Internacional de las Córdobas del Mundo se encuentra actualmente en una etapa de construcción abierta y participativa. Su propósito es reunir a gobiernos, universidades, organizaciones, empresas, investigadores y ciudadanos interesados en transformar una identidad compartida en proyectos concretos de cooperación internacional.
En los próximos meses, uno de los principales desafíos será el desarrollo de una plataforma que permita aglutinar a las distintas Córdobas del mundo, facilitar el intercambio de información y generar recursos, programas e iniciativas colaborativas en áreas como educación, cultura, turismo, investigación, desarrollo comercial y cooperación institucional.
Por eso, la Red permanece abierta a sumar nuevas adhesiones, ideas y contribuciones. Cada institución y cada persona puede aportar desde su experiencia para construir, de manera colectiva, una agenda internacional que fortalezca los vínculos entre los territorios que comparten el nombre Córdoba.
Porque las ciudades no eligen el nombre que llevan, pero sí pueden elegir qué hacer con aquello que las une.
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