Córdoba, Bolivar

Córdoba, una palabra mágica

Por Víctor Manuel Uribe Porto

Córdoba, sí Córdoba, es una palabra mágica que encierra misterios, virtudes, aventuras y esperanzas en la vida de muchos hombres en España, en Argentina, en México y en Colombia.

Una palabra que denota provincias, departamentos, ciudades, municipios, pueblos y veredas; pero que también representa nombres y apellidos de personajes de diversidad ideológica, de múltiples facetas en la cultura, la educación, el arte, distintas áreas del conocimiento.

La palabra Córdoba, que para algunos historiadores del departamento de Bolívar en Colombia, significa “Ciudad buena” y para otros “Ciudad de los aceites”, también puede transportarte al Continente Europeo y a la América del Sur.

El municipio de Córdoba, se encuentra ubicado en la subregión Montes de María y se lo denomina “la cintura del Departamento de Bolívar”. Tiene una extensión superficiaria de 150 km² y una población aproximada de 18.000 habitantes.

La historia de este municipio se inicia en el año de 1540, cuando un grupo de indígenas dispersos y viviendo en múltiples bohíos ocupan la ladera del caño Constanza, brazo del río Magdalena. Su jefe, era el gran Cacique Tetón, y de ahí que esa vereda se la denominara Tetón, en su honor. Él fue protector perteneciente a las tribus de los indios Malibú, los gobierna, los mantiene, los dirige y los guía.

Luego de la conquista, se integran a unos de los Resguardos de la región. En 1752 durante el gobierno del virrey Don José Alfonso Pizarro decidió organizar y fundar la población de indígenas con el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria de Tetón.
Antonio de la Torre Miranda, una vez visitada a Zambrano en octubre de 1776, remontó el rio Magdalena y el 1 de diciembre de ese mismo año llega al caserío de Tetón, puerto localizado a la orilla de la ciénaga de El Puyal. Ahí reorganiza el pueblo y lo refunda con el nombre de San Pablo de Tetón, nombre que mantuvo hasta mediados del año de 1908.

En 1908 la Asamblea Departamental de Bolívar lo erige como nuevo Municipio de Córdoba, mediante proyecto de ordenanza que presentan los diputados Erasmo Baños y Francisco Porras. Fue bautizado con ese nombre en honor al gran prócer antioqueño José María Córdova Muñoz, héroe de la Batalla de Ayacucho y de la independencia de Colombia.
En muchas partes de la Región Caribe de Colombia, todavía lo identifican como Córdoba – Tetón para diferenciarlo de otros sitios o lugares que en Colombia  llevan el mismo nombre, es decir Córdoba.

Rasgos identitarios cordobeses

El hombre cordobés se caracteriza por ser trabajador, hogareño, servicial, bastante charlador, jacarandoso y bullanguero. La religión predominante es la católica. Sus fiestas patronales son San Pedro y San Pablo y la virgen del Carmen. Les gusta la parranda, el humor, los cuentos y la mamadera de gallo.

La música de vientos o la Banda de música, es lo que más valoran y apetecen sus habitantes. El porro es un género musical de compás binario, es cadencioso, alegre, bullicioso y bullanguero que invita a la escucha, a gozar, a bailar, a brincar y a guapirrear.

Es un aire musical que se interpreta en bandas de músicos, en orquestas, en acordeones, en gaitas, en millos, en guitarras y en cualquier instrumento musical. El porro identifica mucho, a la región de las Sabanas, del San Jorge y del Sinú.
Amén del porro, también cantan y bailan el fandango, el bullerengue, el mapalé, las gaitas, las cumbias, los merengues, los paseos y los sones en los acordeones. Algunas instituciones educativas y la Casa de la Cultura tienen Escuelas de formación artística, sobre todo en el canto y las danzas.

El vestuario que usan los hombres, son pantalones de dril, blue yean, bermudas y camisetas; como también las abarcas tres puntá y el sombrero vueltiao. En cuanto a las mujeres, éstas por lo general, visten de jean, short, blusas sencillas y cómodas para soportar el intenso calor que se vive en el pueblo. Los vestidos elegantes, tanto para las damas como para los caballeros son para días especiales.

Los platos típicos que se degustan en el pueblo son: Mote de queso, la viuda de pescado, sancocho de gallina criolla, sancocho de pescado, sancocho de carne salada, sancocho de cabeza ahumada de cerdo, sancocho de hueso de rabo de res, sopas de arroz, pasteles de cerdo y de gallina, arroz de ahuyama, arroz de pajarito, arroz con coco, arroz de palitos (fideos).

También café de leche, chocolate criollo,  bollo limpio, bollo capero, bollo de mazorca, bollo de plátano, queso, suero atolla buey, cabeza de gato, ajonjolí en bola, yuca, ñame, ahuyama, entre otros majares.

En el aspecto económico, Córdoba se fundamenta en la ganadería vacuna de cría, ceba y levante. También la producción al por mayor de queso y productos lácteos y en la cría y levante de cerdos, carneros y cabras. Produce pescado para el consumo interno y para la venta hacia otros pueblos vecinos.

En cuanto a la agricultura se cultiva en gran escala el ajonjolí, caracterizándose por ser el primer productor de ajonjolí en Colombia. Cultiva además, el maíz, la yuca, el ñame, la ahuyama, fríjol, legumbres y hortalizas. Fue, en tiempos pasados, un gran productor de algodón después de Cereté.